La Adoración Perpetua Eucarística es nuestra manera de continuar en la Iglesia la presencia y labor de la Santísima Virgen María.
Tomándola a ella como nuestro modelo a seguir, buscamos llegar a ser vasos sagrados de amor Trinitario mientras ponemos nuestra mirada en el rostro Eucarístico de Cristo.
"Alégrate, has enconrado Gracia
delante de Dios!
Nuestra Vida Contemplativa está basada en la
Adoración Perpetua a Jesús en la Eucaristía.
La oración personal de cada hermana está marcada por las horas que pasa
ante los pies del Señor en adoración solitaria ante el
Satísimo Sacramento expuesto en el altar.
El es nuestra perla de gran valor, nuestro tesoro escondido,
y la única cosa necesaria que le da sentido a nuestra consagración.
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